La expresividad en lo cotidiano es el tema predominante en mi trabajo.

Vivimos rodeados de un entorno construido, mayoritariamente, desde un punto de vista utilitario. Esto ha producido un paisaje urbano anodino e  indiferenciado, no concebido para ser contemplado, sino usado.

Mi obra explora estos lugares cuando en ellos surgen elementos que los convierten en extraordinarios.

En algunos casos, la existencia de estos elementos se debe a la voluntad humana de embellecer o diferenciar el entorno que le es próximo. En otros, es el fruto inconsciente de lo meramente utilitario.

En este sentido, me recreo en el juego de diferentes escalas, densidades y colores; en situaciones lumínicas que transforman efímeramente lo ordinario; en el poder de la repetición o en redireccionar la mirada hacia pequeños fragmentos de la realidad.

La diversidad de las localizaciones forma parte de lo que mi trabajo quiere transmitir. Es provocador, y a la vez perturbador, el hecho de que los lugares fotografiados resulten difíciles de ubicar. Son escasos o, en la mayoría de los casos, inexistentes, los indicios para situarlos geográficamente.

Este hecho, no siempre buscado conscientemente, es el resultado  del mundo contemporáneo globalizado en el que vivimos.

El brillo de lo extraordinario como nuestro reflejo personal y colectivo, condensa, pues, el espíritu de mi trabajo.

 

Octubre, 2018.